Consejos básicos para tus plantas

Esta es una lista de consejos básicos, y consideraciones a tener en cuenta para mantener nuestras plantas en perfectas condiciones. Seguro que te resultarán muy útiles.

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Consejos jardinería



Riego y abonos para las plantas

Las necesidades de riego de las plantas varían según el clima de sus regiones de origen. Las condiciones atmosféricas exteriores juegan su papel en la casa (humedad…). Una planta situada cerca de una ventana soleada necesitará más agua que si está orientada a la sombra, al norte.

Las macetas: El riego se hace en función de la naturaleza de la maceta. Las macetas de barro cocido dejan evaporar el agua por sus paredes, pero no las macetas de plástico. Un cubremaceta bien ajustado alrededor de la maceta de barro cocido reduce mucho la evaporación. No dejes que el agua se estanque en el plato de la maceta.

El tamaño de las macetas: En una maceta de 5 cm. De diámetro, la tierra está seca el día después de regarla. Si la maceta alcanza el tamaño de un cubo, se quedará húmeda durante una semana. Las pequeñas macetas se calientan muy rápidamente, lo que lleva a una evaporación más rápida del agua que contienen.

La fibra vegetal: Los follajes rígidos o con pelusilla (plantas carnosas) dejan poco evaporar el agua , incluso por tiempo seco y cálido, contrariamente a las plantas de tipo hierba. En periodos de vegetación, todas necesitan más agua que en periodos de reposo o de enfermedad.

Agua: El agua compensa la evaporación y transporta las ubstancias nutritivas. Si no dejan agua mas que en el platito, la parte de arriba de la tierra quedará seca : moje la maceta en un recipiente con agua tibia. El platito no
tiene que quedar nunca lleno. Después de un cuarto de agua, quiten el agua que queda en el platito.

El riego: Para asegurarse que una planta necesita realmente agua, lo más sencillo es hundir ligeramente un dedo en la tierra: si está seca al tocar, no sólo en superficie sino en profundidad, ya es tiempo de regar, con una regadera o con un vaporizador.

Los recipientes con reserva de agua: Los recipientes con reserva de agua ofrecen una solución, ingeniosa, sobre todo cuando el aire ambiente está muy seco ( con la calefacción central por ejemplo). Rellenen la reserva de agua, eventualmente añadiendo abonos. El sustrato la absorberá, en función de las necesidades, por capilaridad.

Abonos para el suelo: Un aporte semanal es suficiente para la mayoría de las plantas(este puede variar de una especie a otra). Los abonos que actuan sobre las raíces existen en diferentes formas : sólidos (bastoncillos a colocar en la tierra), liquidos(a añadir al agua) , o en polvo (a repartir sobre la superficie de la tierra).

Abonos para hojas: Las plantas poco cuidadas durante algún tiempo y debilitadas (síntoma : sus jóvenes hojas son demasiado pequeñas) se tienen que alimentar aporta ndo abono en solución sobre las hojas, lo que garantiza su absorción imediata. No den abonos en otoño (descanso vegetativo), ni a las plantas enfermas.

La sujeción: Plantas bien alimentadas y regadas crecen rápidamente: pueden necesitar ser sujetadas por tutores. Para desarrollarse correctamente, el tallo no debe estar demasiado apretado contra el tutor. Finalmente, giren
regularmente sus plantas para e xponer todas sus hojas al sol.

Crecimiento y multiplicación de las plantas

El cambio de maceta: Las plantas tienen que ser replantadas regularmente en unas macetas de un tamaño 2 veces superior, para poder crecer. Den la vuelta a la maceta y extraigan delicadamente la planta. Eliminen la tierra antigua o contaminada y las raíces enfermas. Cambien de maceta en primavera o incluso en otoño.

La nueva maceta: Dejen remojar las macetas de barro cocido en agua durante una noche. En el fondo de la nueva maceta, coloquen una capa de gravilla, restos de maceta rota o bolas de arcilla para el drenaje, y luego tierra. Coloquen la planta dentro y completen con tierra vegetal hasta 1 cm. del borde. Rieguen abundantemente.

Multiplicación por esquejes: Los largos días soleados de la primavera y de verano son el periodo ideal para sacar esquejes. Corten el esqueje lo más limpiamente posible, ya que un corte deshilachado es fuente de infecciones. Eliminen las hojas más bajas que se pudrirían en la tierra.

El polvo de las hormonas: El polvo de hormonas para esquejes estimula y acelera el crecimiento de las raíces : hundan en él la base del esqueje, y luego sacúdanla para eliminar el exceso de polvo que sería nocivo y lo haría morir. Planten el esqueje en la tierra y riéguenlo.

Evaporación: La mayoría de los esquejes conservan un follaje que continua eliminando un agua que las raíces no están en condiciones de suministrarle. Se limitará este evaporación cubriendo los esquejes con una lámina de plástico. Tengan en cuenta sin embargo la evaporación por las paredes de las macetas de barro cocido.

Parásitos y enfermedades

Los insectos dañinos: Los pulgones, moscas blancas , arañas rojas y « thrips » se pueden combatir con pulverizaciones. Las cochinillas no se instalan tan rápidamente, pero son mucho más difíciles de eliminar. Quítenlas con un bastón.

Los parásitos vegetales: Las begonias son particularmente sensibles a las placas polvorosas blancas.
No las rieguen mucho, evítenles el calor y la luz solar. Las hojas se pueden manchar por el frío, la luz solar o las bacterias : en ese caso, tírenlas. Finalmente existen productos contra las manchas morenas de los tallos.

Más información en: Guía de enfermedades de las plantas.

Cómo cuidar las hojas de las plantas

Mantener las hojas limpias: Mantengan sus plantas limpias. Con una esponja húmeda, quiten el polvo sobre las dos caras de las grandes hojas brillantes. El polvo detiene la luz necesaria para la fotosíntesis, y por debajo cierra los poros. Vaporicen las hojas frágiles o de tamaño pequeño.

Productos abrillantadores para las plantas: Las plantas participan de la decoración de un interior, y hojas bien verdes añaden una nota de alegría. Cuídenlas, pués, con un producto para abrillantarlas : existe en forma de toallitas especiales impregnadas, o de productos para vaporizar, y eliminan incluso eventuales huellas de calcio.

Poda de follaje y raíces

Tamaño de las raíces: El tamaño de las raíces permite limitar el crecimiento de la planta. Saquen la planta de la maceta, corten una capa de raíces y de tierra . Limpien cuidadosamente la maceta y vuelvan a colocar dentro la planta, con tierra nueva. Riéguenla bien y déjenla algunas semanas en la sombra. Háganlo en primavera.

La poda del follaje: La poda del follaje hace crecer nuevos tallos. La planta se vuelve más fuerte y más tupida. Pellizquen los tallos superiores y darán dos ramitas divergentes en vez de una. Más tarde pueden hacer esta operación sobre las dos nuevas ramitas.

El hidrocultivo de las plantas

Los esquejes en agua: Los esquejes no se enraizan sólo en la tierra, sino también en el agua. En este caso, un tallo de 10 cm. es suficiente. Eliminen todas las hojas de abajo, que se pudrirían en el agua. Corten el esqueje con una buena navaja, un corte bien limpio evitará la instalación de bacterias.

La nutrición: No cambien nunca el agua de los esquejes que emiten substancias que activan el crecimiento de las raíces. Si el nivel de agua baja, añadan pequeñas cantidades (nunca más de un cuarto cada vez). Ningún abono es necesario.

Colocación en macetas: Más tarde podrán plantar sus esquejes. Pero sólo los más robustos sobrevivirán a tal cambio. Un fracaso puede tener dos causas. La primera es que numerosas raíces se rompen durante el transplante : ya que no están sujetas por la tierra, son, en efecto, muy frágiles. La segunda se debe a la forma de las raíces acuáticas, diferente a la de las raíces aéreas. En el agua, las raíces efectuan menos trabajo que las que tienen que hacerse un camino entre los granos de tierra. Estas últimas tienen además que ir a buscar el agua en todas direcciones.

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